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Primero que nada guardar la calma y acudir de inmediato con tu ginecóloga de confianza.

La presencia de verrugas en los genitales representa una enfermedad de transmisión sexual causada por el virus del papiloma humano el cual es el origen de la mayor parte de los cáncer cervicouterinos (cuello de la matriz).

Se presentan como pequeñas tumoraciones en la zona genital. Tiene un período de incubación que abarca desde cuatro a seis semanas hasta varios meses e incluso años.
Verruga genital o condiloma es el nombre que se le da al virus del papiloma humano cuando se manifiesta de forma visible en la piel. Las mujeres embarazadas son más propensas de desarrollar este virus que las no embarazadas, con la de que el crecimiento del virus es más acelerado durante el último trimestre y tienden a ceder espontáneamente después del parto. Condiciones que disminuyen nuestro sistema inmunológico (baja de defensas) tambien representan un motivo para que el virus se manifieste en forma de verrugas.
Las zonas genitales que están más afectadas son: cuello del útero, vagina, vulva y ano. En la vagina y piel anogenital externa, el virus del papiloma humano, desarrolla lesiones grandes que pueden unirse entre sí, formando un conglomerado que puede llegar a afectar una superficie importante del aparato genital femenino.

La presencia de verrugas genitales puede en ocasiones crecer lo suficiente para causar molestias importantes que incluyen picazón intensa, infección y hemorragias producidas por las bacterias acumuladas entre las verrugas; estas verrugas pueden crecer tanto que toman el aspecto de una coliflor.

Es conveniente examinar la totalidad de los genitales, desde el cuello del útero hasta la piel del margen del ano. Además hay que tomar en cuenta la posibilidad de la presencia de otras enfermedades transmitidas sexualmente y realizar los estudios apropiados para descartarlas.  Por su alta frecuencia de relacionar al virus del papiloma humano (VPH) con el cáncer uterino se recomienda tomar el examen del Papanicolau inmediatamente al detectar las verrugas para asi asegurar la presencia o no del virus en el cérvix y el nivel de daño que puede estar causando en el mismo, ya sea una displasia o un cancer inicial.


Durante el tratamiento los pacientes deben mantener sus genitales limpios, secos y no mantener relaciones sexuales.

El tratamiento puede ser realizado con medicamento, destrucción electroquirúrgica (cauterización) o con vaporización con láser.

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