Citas: (868)810-7373 extensión 600

¿Qué es un aborto espontáneo?

Un aborto espontáneo (o aborto involuntario) es la pérdida de un bebé en las primeras 20 semanas de embarazo. Alrededor del 10 al 20 por ciento de los embarazos detectados terminan en un aborto espontáneo y más del 80 por ciento de estas pérdidas suceden antes de las 12 semanas.

Esto no incluye situaciones en las que pierdes un óvulo fertilizado antes de que el embarazo se estabilice. Los estudios han demostrado que entre el 30 y el 50 por ciento de los óvulos fertilizados se pierden antes o durante el proceso de implantación, a menudo tan pronto que una mujer tiene su periodo más o menos en la fecha esperada.

¿Qué puede causar un aborto espontáneo?

Del 50 al 70 por ciento de los abortos espontáneos que tienen lugar durante el primer trimestre son el resultado de anomalías cromosómicas en el óvulo fecundado. La mayoría de las veces, esto significa que el óvulo o el esperma tienen un número equivocado de cromosomas, y como resultado, el óvulo fecundado no se puede desarrollar normalmente.

A veces un aborto es consecuencia de problemas que ocurren durante el delicado proceso del desarrollo temprano. Esto incluye un óvulo que no se implanta adecuadamente en el útero o un embrión que tiene defectos estructurales que le impiden desarrollarse.

Cuando el óvulo fecundado presenta problemas cromosómicos, hay posibilidades de que se produzca un óvulo anembriónico o embarazo anembrionario. En este caso, el óvulo fecundado se implanta en el útero, y la placenta y el saco gestacional comienzan a formarse, pero el embrión interrumpe muy temprano su desarrollo o no se forma en absoluto.

Como la placenta empieza a secretar hormonas, la prueba de embarazo da positiva, pero un ultrasonido mostrará que el saco gestacional está vacío. En otros casos, el embrión se desarrolla, pero solamente durante un tiempo muy breve debido a que presenta anomalías que hacen imposible su supervivencia, y el desarrollo se interrumpe antes de que el corazón empiece a latir.

No obstante, una vez que el corazón del bebé comienza a latir —lo cual por lo general se puede apreciar mediante un ultrasonido alrededor de las 6 semanas de embarazo—, y no presentas síntomas como sangrado o cólicos similares a los dolores de la menstruación, las probabilidades de que tengas un aborto espontáneo bajan significativamente y continúan disminuyendo con cada semana que transcurre.

aborespNTnueva

¿Qué factores aumentan el riesgo de sufrir un aborto espontáneo?

Aunque cualquier mujer puede tener un aborto espontáneo, algunas tienen más propensión a perder un embarazo que otras. Aquí tienes una lista de factores de riesgo:

Edad: las mujeres de edad más avanzada tienen más posibilidades de concebir un bebé con anormalidad cromosómica, y este tipo embarazos se pierden con más facilidad. De hecho, las mujeres de 40 años tienen el doble de posibilidades de sufrir un aborto que las mujeres de 20 años. Tu riesgo de aborto también aumenta con cada niño que esperas.

Un historial de abortos: las mujeres que han tenido dos o más abortos seguidos tienen más probabilidades de tener un aborto que otras mujeres.

Enfermedades y afecciones crónicas: algunas de las condiciones que pueden aumentar el riesgo de aborto son una diabetes mal controlada, afecciones heredadas que causan problemas en la coagulación de la sangre, enfermedades del sistema inmunitario (como síndrome antifosfolípido o lupus) y afecciones hormonales (como el síndrome del ovario poliquístico).

Problemas uterinos o cervicales: tener ciertas malformaciones congénitas del útero, adhesiones uterinas severas (tejido cicatrizado), o un cuello uterino débil (insuficiencia cervical), aumenta las probabilidades de aborto. La relación entre fibromas uterinos (un tumor benigno) y el aborto espontáneo es controvertida, pero la mayoría de los fibromas no causan problemas.

Un historial de defectos de nacimiento o problemas genéticos: si tú, tu pareja, o miembros de tu familia tienen una anomalía genética, se les ha diagnosticado una en un embarazo previo, o han tenido un niño con un defecto de nacimiento, corres un riesgo más alto de aborto.

Infecciones: la investigación ha demostrado un riesgo de aborto algo más alto si tienes listeria, paperas, rubéola, sarampión, citomegalovirus, parvovirus, gonorrea, VIH y algunas otras infecciones.

Fumar, beber y usar drogas: fumar, beber alcohol, y usar drogas como cocaína y éxtasis durante el embarazo puede aumentar el riesgo de sufrir un aborto. Algunos estudios muestran una relación entre el alto consumo de cafeína y un aumento en el riesgo de aborto.

Medicaciones: se ha demostrado que algunas medicaciones aumentan el riesgo de aborto. Por eso es importante preguntarle siempre a tu doctor si las medicaciones que tomas son seguras, incluso cuando todavía estás tratando de quedar embarazada. Esto se aplica tanto a las medicinas que se compran con receta como a las que se compran sin receta, incluidos los antiinflamatorios como ibuprofeno y aspirina.

Factores paternos: se sabe poco sobre cómo afecta la condición del padre el riesgo de aborto, aunque sí se sabe que el riesgo aumenta con la edad del padre. Los investigadores están estudiando hasta qué punto las toxinas del medioambiente pueden dañar el esperma. Algunos estudios han observado un riesgo mayor cuando el padre ha estado expuesto a mercurio, plomo y a algunas sustancias químicas industriales y pesticidas.

Tu riesgo de tener un aborto también es más alto si te quedas embarazada tres meses después de dar a luz.

aborto-espontaneo

¿Cuáles son los síntomas de un aborto espontáneo?

El sangrado o hemorragia vaginal es usualmente el primer síntoma de un aborto espontáneo. Ten en cuenta que una de cada 4 mujeres embarazadas pierden algo de sangre o encuentran manchas en su ropa interior o en el papel higiénico al comienzo del embarazo, y la mayoría de estos embarazos no acaban en aborto.

También puedes sufrir dolor abdominal. Por regla general, el dolor empieza después de que hayas sangrado un poco. Puede ser en forma de retortijones o ser persistente, suave o fuerte, y sentirse como un dolor en la parte baja de la espalda o como presión en la pelvis. Si tienes sangrado y dolor abdominal a la vez, las posibilidades de que tu embarazo continúe son mucho menores.

Es muy importante tener en cuenta que el sangrado vaginal, las manchas de sangre y el dolor al comienzo del embarazo también pueden ser señal de un embarazo ectópico o molar. Si tienes estos síntomas, llama a tu doctora en seguida, para que pueda determinar si tienes un problema que requiere tratamiento de emergencia.

Algunos abortos espontáneos se detectan en visitas prenatales de rutina, cuando el médico o la partera no pueden escuchar los latidos cardiacos del bebé o notan que el útero no está creciendo como debería. A menudo el embrión o feto interrumpió su desarrollo unas semanas antes de que tuvieras síntomas como sangrado o cólicos.

Si tu doctor cree que has tenido un aborto, pedirá un ultrasonido para comprobarlo. Quizá también pedirá que te hagan un análisis de sangre.

Stomach-Pain2

¿Qué debo hacer si creo que estoy teniendo un aborto?

Llama inmediatamente a tu doctora si notas síntomas fuera de lo normal durante el embarazo, como sangrado o retortijones. Tu doctor te examinará para ver si la sangre viene del cuello del útero y para revisar tu útero. Quizás también te pida un análisis de sangre para observar el nivel de la hormona del embarazo hCG, y lo repetirá dos o tres días después para ver si el nivel está subiendo como debería.

Si tienes sangrado y dolores y tu doctor tiene la más mínima sospecha de que podría haber un embarazo ectópico, te harán un ultrasonido inmediatamente.

Si muestras síntomas de un posible aborto espontáneo, como sangrado, quizás el doctor te sugiera hacer reposo en cama con la esperanza de reducir el riesgo de aborto. Sin embargo, no hay evidencia de que el reposo ayude. Quizás también te sugiera abstenerte de tener relaciones sexuales mientras sangres o tengas dolores. El sexo no causa un aborto, pero es buena idea abstenerse si tienes estos síntomas.

Si crees que esto puede causar un conflicto con tu pareja, pídele al médico que haga estas recomendaciones cuando ambos estén juntos en la consulta, para que entienda por qué es necesaria la abstención.

Puedes tener pérdidas de sangre y dolores abdominales durante unas semanas. Puedes llevar toallas higiénicas, pero no tampones durante este periodo. También puedes tomar acetaminofén (paracetamol) para el dolor. Si estás teniendo un aborto, el sangrado y el dolor probablemente empeorará hasta que expulses la placenta y el tejido embrionario o fetal. Este tejido será grisáceo y puede incluir coágulos de sangre.

The crying girl embraces the man

¿Qué debo hacer si mi doctor me dice que he perdido el embarazo, pero aún no he expulsado el tejido?

Puedes enfrentar esta situación de formas distintas y es buena idea que hables de todas las opciones con tu doctor. Puedes escoger esperar a que el tejido se expulse naturalmente, si esto no supone un riesgo para tu salud. Más de la mitad de las mujeres tienen un aborto espontáneo la semana siguiente a averiguar que su embarazo no es viable.

También puedes decidir esperar un periodo de tiempo a ver qué pasa antes de someterte al procedimiento para extirpar el tejido.

En algunos casos puedes usar medicación para acelerar el proceso, pero puede causar efectos secundarios como náusea, vómitos, y diarrea. Si eliges esperar o tomar medicación para acelerar el proceso, existe la posibilidad de que aun así necesites al final un procedimiento quirúrgico para extirpar el tejido fetal o embrionario.

Por otra parte, si sientes que esperar a que se produzca un aborto espontáneo es demasiado difícil emocionalmente o doloroso físicamente, puedes optar por una operación para extirparlo. Esto se hace mediante un legrado uterino.

Si tienes una hemorragia importante, señales de una infección, o cualquier otro problema, tendrás que someterte a la operación de inmediato porque esperar a que se dé un aborto espontáneo no sería seguro.

Temas relacionados: